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RELLENOS FACIALES CON LIPOFILLING O INJERTOS DE TEJIDO ADIPOSO

¿En qué consiste el procedimiento?

El procedimiento se realiza con anestesia local y /o sedación, por lo que no es doloroso ni molesto para el paciente. Se extrae una cantidad suficiente de tejido adiposo (de abdomen, cartucheras, o algún acúmulo adiposo localizado que desee el paciente), se procesa mediante centrifugado según el protocolo del Dr. Coleman, y posteriormente se infiltra en la zona deseada. El tiempo de realización de todo el proceso es de aproximadamente de 45-50 minutos.

Posteriormente el paciente ha de estar en reposo 5-6 días para conseguir un adecuado prendimiento del tejido adiposo, y finalmente en 1 mes y medio se evalua el resultado final (el prendimiento de los injertos).

Es habitual realizar un retoque para conseguir el resultado óptimo, aunque como ya hemos comentado anteriormente, una vez el tejido adiposo ha prendido, no es necesario repetir la infiltración.

RELLENO DE OJERAS Y ZONA MALAR

El relleno de ojeras y zona malar es uno de los más solicitados por nuestras pacientes.

Ese aspecto de cansancio, ojeras, oscurecimiento del párpado inferior… es muy característico de la mujer activa que hoy en día se las apaña para cumplir con sus mil compromisos de trabajo, estudio, compromisos familiares y sociales.

El procedimiento de relleno de ojeras y /o la zona malar con tejido adiposo del propio paciente es un procedimiento que está cada día más de moda y no es para menos, ya que constituye un excelente tratamiento para mejorar el envejecimiento de la zona periorbitaria. Hay que recordar que es necesario hacer un estudio anatómico de cada paciente y un diagnostico previo al procedimiento, ya que es clave hacer una buena selección del paciente.

Dentro de la especialidad de cirugía plástica, uno de los objetivos básicos es la corrección de deformidades, y una de las herramientas más comúnmente utilizadas para este fin son los materiales de relleno.

Existen una infinidad de materiales de relleno (sintéticos, biológicos, autólogos…), y aunque aún no se ha llegado a un consenso universal de cuál es el material de relleno ideal, sí hay ciertos puntos acerca de las propiedades del relleno ideal en las que coinciden los diferentes autores.

 

  • El material de relleno ha de ser biocompatible, con una integración total en el receptor, sin degeneración del material de relleno ni alteraciones en el organismo receptor
  • No han de ser tóxicos ni producir cáncer u otras alteraciones en el receptor.
  • Han de ser neutros inmunológicamente, para no desencadenar alergias o exacerbación de enfermedades autoinmunes como el lupus, la artritis reumatoide, la esclerodermia, etc.
  • Han de ser semejantes al tejido que queremos reemplazar o simular.
  • Han de ser permanentes.
  • Se han de poder eliminar fácilmente tras su inyección, si el paciente así lo necesita o es necesario por cualquier otra motivación.
  • El material de relleno no ha de distorsionar el diagnóstico de otros procesos patológicos, tanto por exploración física como por pruebas de imagen.
  • Preferentemente procedentes del mismo paciente.

¿Para qué pacientes va dirigido el relleno facial?

Pacientes de cualquier sexo y edad que presenten la deformidad del “tear through”, ya sea en forma de hundimiento o coloración oscura de la ojeras. La coloración azulada de las ojeras mejora notablemente con este procedimiento.

Sin embargo, no son buenos candidatos a este procedimiento los pacientes con gran herniación de grasa preseptal (lo que se conoce normalmente como “bolsas de grasa del párpado inferior”), con excesiva laxitud o severa elastosis del párpado inferior. Por otro lado, en los casos de hiperpigmentación cutánea puede no advertirse mejora en la coloración tras el procedimiento.

 

¿Qué busca el procedimiento del lipofilling?

Restaurar la forma natural y considerada estéticamente como “atractiva” en el párpado inferior: con una transición suave y continua entre las porciones preseptal y orbicular del párpado, sin observarse un punto de transición definido o surco entre estas áreas, y devolver el aspecto de plenitud a las prominencia malares.

¿Qué tipos de materiales de relleno existen, y cuál es el más recomendado?

Uno de los materiales de relleno más conocidos y utilizados hoy en día es el ácido hialurónico, un material reabsorbible y biocompatible (por lo que no causará reacciones a cuerpo extraño ni rechazos) que se utiliza en múltiples áreas corporales. Tiene una tasa de reabsorción que varía desde 6 meses al año (en ocasiones puede perdurar hasta 2 años, si se realizan los retoques adecuados) Uno de sus inconvenientes es el precio elevado de los viales de este producto, lo que hace que sea aplicado preferentemente en zonas que precisan infiltraciones de poco volumen.

Otro material de relleno es el tejido adiposo del propio paciente, que mediante una técnica estandarizada se extrae y procesa, aislando las células adiposas para posteriormente infiltrarlas para reparación y/o remodelado de ciertas áreas corporales. Las ventajas de este tipo de relleno son las siguientes: se trata de un material autólogo (del propio paciente), es totalmente biocompatible, seguro, y una vez que se estabiliza el injerto, estable en el tiempo. Esta técnica nos posibilita preparar injertos de tejido adiposo de tamaño o volúmenes grandes, por lo que en general es más económico.

Uno de los puntos fuertes del relleno con tejido adiposo es que una vez concluye el tratamiento, el tejido adiposo depositado “prende” en el lecho receptor (en este caso, las ojeras) y no se vuelve a reabsorber, por lo tanto no es necesario repetir el procedimiento periódicamente, como sí ocurre con los rellenos reabsorbibles.

Nuestra elección para el tratamiento de las ojeras es la infiltración de injertos de tejido adiposo, ya que para un resultado óptimo normalmente se han de tratar dos zonas: el propio hundimiento del “tear through”, y la zona malar, que dará soporte al párpado inferior a largo plazo, evitando que vuelva a aparecer la deformidad. Esto implica que se utiliza un volumen de material de relleno considerable para realizar el tratamiento completo.

No obstante, es necesario analizar cada caso y paciente de un modo individualizado.

¿Qué es la deformidad del “tear through”?

Una de los problemas más habituales que nos comentan los pacientes, dentro de la consulta de cirugía estética, es la presencia de ojeras, de un “tear through” o “surco de la lágrima” con aspecto hundido, con una coloración oscura del párpado inferior y que da como resultado una apariencia de cansancio o fatiga (aunque el paciente haya descansado adecuadamente).

Esta deformidad es causada por la naturaleza anatómica del sistema orbitario, se debe a la existencia de ligamentos del párpado inferior, adheridos al margen periorbitario, que se mantienen más o menos tensos a lo largo de los años, al contrario que el resto de tejidos del párpado y de la zona malar, que se van haciendo laxos y cada vez más débiles a medida que envejecemos. De esta manera se pierde la transición suave entre las estructuras del párpado inferior y la zona malar.

 

¿Qué tipo de relleno facial cumple prácticamente todas estas premisas?

El tejido adiposo del propio paciente, tratado y procesado de un modo adecuado, constituye el relleno que más se acerca a la definición de “material de relleno ideal”.

Su uso ya está documentado desde finales del siglo XIX para reparar secuelas traumatológicas u oncológicas de todo el cuerpo, sin embargo, en los últimos años, ya en el siglo XXI, es cuando el uso de los injertos de tejido adiposo han alcanzado su esplendor, con el refinamiento de técnicas de extracción, procesamiento e infiltración.

 

Infiltraciones faciales con tejido adiposo

En particular en la cirugía y medicina estética facial, este tipo de infiltración nos permite corregir defectos muy variados: ojeras, la deformidad del tear through o surco de la lágrima, rellenar la zona malar, la zona mandibular, el mentón, tratar las arrugas del código de barras, rellenar labios, surco nasogeniano, arrugas en general…

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